12.13.09
¡Hacia una alternativa anticapitalista y autogestionaria por el camino de la democracia y de la descolonización!
La victoria del pueblo más politizado de nuestro continente ha sido enorme. Ésta es la ocasión para volver a golpear en caliente y aplicar la Constitución en el aspecto agrario y en la democratización de la justicia. No hay que dejar que los derrotados levanten cabeza y hay que preparar a los vencedores a la idea de que la lucha no ha terminado en las urnas, sino que comienza ahora, en la refundación del país. ¡Viva Evo! ¡Viva el pueblo boliviano!¡Hacia una alternativa anticapitalista y autogestionaria por el camino de la democracia y de la descolonización! Guillermo Almeyra.
La Jornada. México, 13 de dic. 2009. Bolivia conoció en el pasado otra revolución, otros gobiernos nacionalistas, grandes movimientos de masas, experiencias de poder dual (COB-MNR, sindicatos-gobierno, milicias obreras y campesinas-Estado), reformas agrarias impuestas por la ocupación de las tierras por los campesinos e incluso, brevemente, otro presidente indígena, el Tata Manuel Belzu, el que echó del país al embajador inglés montado al revés en una mula. Pero nunca, jamás, los movimientos sociales durante diez años seguidos conquistaron primero las calles (en la guerra del agua y en la del gas) para tomar después las instituciones mediante mayorías electorales siempre crecientes y, por último, refundar el Estado mediante una Asamblea Constituyente, y refrendar la conquista del Estado plurinacional y de las autonomías y los derechos indígenas y comunitarios (además de los regionales) mediante unas elecciones en las que participaron más de 90 por ciento de los electores.
Este proceso revolucionario no se explica sólo por Evo Morales, aunque éste lo canalice, respalde y dirija, sino que la importancia de la figura de Evo, por el contrario, se explica por el proceso mismo, que lo empuja y al cual obedece pero en el cual también se monta. Evo pasó así en pocos años de ser uno de los diputados indígenas, con menos de 4 por ciento de los votos, a sacar en las elecciones presidenciales de 2002 20.9 de los sufragios (el MAS obtendría 11.9) para obtener en las de 2005, de las que salió victorioso, 53.74, pero sin tener mayoría absoluta en el Congreso, y ahora, en las elecciones generales de 2009, casi 11 puntos más que en las anteriores (cerca de 65 por ciento) y el control absoluto de la Asamblea Nacional, donde el MAS ocupa dos tercios de los puestos. Read the rest of this entry »